lunes, 16 de marzo de 2009

Una vacuna contra el tabaco


Al tabaco le ha salido un duro adversario. Se llama vareniclina y, en tan sólo tres meses consigue un éxito del 62% en los tratamientos anti-tabaco, una de las cifras más altas hasta el momento. Los resultados, registrados en el Hospital de Bellvitge (Barcelona), confirman la eficacia de un fármaco cuyo secreto está en su doble efecto: por un lado, actúa como la nicotina, de manera que los pacientes no la echan en falta; y, por otro, el cerebro queda vacunado contra el placer que produce fumar. "Es decir, que si el ex fumador cayese en la tentación de dar una calada, no obtendría la misma satisfacción que antes", explica Josep Maria Ramon, jefe del Servicio de Medicina Preventiva.